Teresa Maluf

Es Arquitecta y Artista Visual.

Desde muy chica el arte fue una presencia constante en su vida. Mientras cursó la escuela (primaria y secundaria) tuvo excelentes docentes de arte a las que debe una pasión que en ese momento se comenzaba a gestar. Se dedicaba horas a dibujar, pintar, a recortar y pegar papeles. Luego cuando ingresa a la Facultad de Arquitectura se aboca de lleno al ejercicio de esa profesión y esa pasión queda suspendido en el silencio. Inicialmente vive y trabaja largos años en Mozambique, África, continuando luego en Córdoba hasta que a mediados del 2004, ejerciendo aun como arquitecta, comienza su formación artística.

Estudió en la Facultad de Artes y se forma paralelamente en talleres de reconocidos artistas visuales de Córdoba: Carlos Peiteado, Jorge Torres y Dante Montich.

Del 2010 al 2013 participar de las “Clínicas de Análisis de Obra” dirigidas por Tulio de Sagastizábal, en la ciudad de Buenos Aires, buscando allí compartir otras miradas que le permitieron reflexionar sobre su propia producción. Ha participado también de talleres y clínicas con Irene Kopelman, Annanké Assef y Justo Pastor Mellado entre otros.

En el año 2009 toma la decisión de dedicarse sólo a la producción de obras de arte visual. La construcción de su propio atelier es, casi emblemáticamente, la última obra de Arquitectura que realiza.

En su obra actual predomina la escultura. Simultáneamente a incursionado en otras disiplinas: pintura, objetos, dibujos, instalaciones, intervenciones urbanas y pinturas murales “site specific” forman parte de su gramática visual. Ha sido la fotografía la que permaneció, a lo largo de todos estos años, inalterable, como nexo entre la imagen y el pensamiento, el gesto y la acción, testigo del presente, pasado y futuro inalterables.

Realizó su primera exposición individual en el año 2008. A partir de ese momento su actividad se ha visto intensificada y expandida llegando a ser parte de muestras colectivas, salones nacionales y ferias de arte. Poseen obra de ella lugares públicos y coleccionistas privados.

Llegaré a puerto, zarparé mañana.

Trabajo con la abstracción, concretamente con la abstracción geométrica, porque me da la posibilidad de alejarme de la presión cotidiana del mundo híper informado e híper acelerado en el que vivimos hoy. La búsqueda constante de datos y de significados que caracteriza nuestro tiempo se interrumpe para mi cuando la obra tiene una presencia propia, una gramática visual inmanente que la mantiene ajena al casi enajenante caos de la vida cotidiana.

Y aunque este camino parezca claro y unidireccional, está, sin embargo, lleno de variables que, en general, son impredecibles.

Presento este cuerpo de obras: Llegaré a puerto, zarparé mañana… en la misma galería (Nodo940) en la cual hice mi primera gran instalación de sitio específico, con una intervención en la lucera del edificio: Prisma, año 2016. Y fue a partir de esa obra que el espacio comenzó a jugar un papel importante en mi producción, tanto como continente así y como sujeto activo de dialogo.

Un punto de inflexión o curva en el camino, un hoy seguro, un mañana tal vez … algunas constantes, inciertas variables…

Llegaré a puerto, zarparé mañana…

Tereza Maluf. 2019

TERESA MALUF Por Antonia de la Torre

PRISMA
Instalación

En PRISMA el cielo no contiene. Es contenido. El afuera está adentro. Lo inconmensurable se fragmenta. Lo infinito se quiebra, adquiere límites, se delimita en un espacio. Paradoja de la percepción en la que el caos de lo impredecible y de lo intangible, la infinitud de la atmósfera y de lo etéreo se materializan en una estructura que se inserta en un espacio de formas arquitectónicas.

Como si por un intersticio de muros apareciera un jirón de cielo. Pero aquí el cielo es un constructo, es textura, bordes, límites… Con esta obra Teresa Maluf realiza un gesto civilizador inverso. En vez de marcar sobre un suelo virgen un eje, un axis mundis, un arriba y un abajo, un norte y un sur, un adelante y un atrás, la artista, en un gesto fundante, lleva a la tierra civilizada una vía de escape, una salida al infinito, una posibilidad de entender el caos, de asir lo inasible.

Antonia de la Torre Marzo 2016

PRISMA Por Claudio Cassia

Paralelas, perpendiculares y plano, la instalación de sitio especifico de Teresa Maluf me evoca constantemente a su obra pictórica, a la geometría sensible, a la búsqueda constante de un portal “geometría de lo personal”. Pareciera que lo orgánico y sensible amenaza constantemente en hender las limitaciones propias de la estructura, escapar y fusionarse con el cielo real, llevarse consigo sus formas, cuestionando la apropiación del espacio y la relación de este con la obra; ¿se contiene, se limita y se acota? O más bien ¿se propaga, se expande y se mimetiza? Prisma juega constantemente con ambas posibilidades, es el caos en el sosiego, la fuerza del simbolismo, el acto benévolo de presentarnos por un instante efímero, la sensación plena de evasión atreves de un portal.

Claudio Cassia, Abril 2016