Martín VASSALLO

Nací el 6 de noviembre de 1985. Desde que tengo uso de razón el dibujo es la primera acción artística que realizo desde mi ciudad natal, San Francisco, hasta mi arribo a Córdoba; en la Universidad conocí y me apasione por la gráfica, su producción y multiplicidad.
Egresando, 2010, como Licenciado y Profesor en Bellas artes con orientación en Grabado.
Participe en las cátedras de Grabado IV, UNC, a cargo de Oscar Gubiani; como en la Cátedra de Grabado III en la Escuela Figueroa Alcorta, a cargo de Cecilia Luque. Ampliando mi experiencia en la enseñanza del grabado y las posibilidades infinitas de una matriz.
Hoy me desempeño en la docencia, en nivel medio, trasmitiendo mi pasión por el arte así como la búsqueda de uno mismo en las propias manos de la creación.
En el ámbito artístico si bien he participado de ferias y muestras grupales; hay todo un bosque por recorrer…

En el bosque

En el bosque: Obra

El trabajo presentado es una derivación de un proceso que empezó comenzó con dibujos a lápiz; la mezcla de figuras humanas con la hibridación de vegetación, plantas y árboles.

Los cuales se humanizaron progresivamente. Entre ellos puedo nombrar un retrato de un familiar. El cual represente con la postura y su vestimenta, pero su cabeza es transformada en un árbol grande y frondoso. Haciendo icono de lo hereditario, aquello que la naturaleza, la genética transfiere a las generaciones. Desde el aspecto humano es el pasado que este árbol proyecta sobre cada uno de sus brotes, como una sombra.

El trabajo evoluciono en simbolizar esta humanización de lo humano/vegetal en la alegoría de la “madre naturaleza”, xilografía.
Esta visión de una mujer, donde su cabeza esta coronada por una copa de árbol, rodeada por ramas; donde su cuerpo se presenta solido erguida, como un tronco totémico, negro. Sin brazos pero aun así tiene ramas y aunque uno no lo vea raíces.
Esta figura se multiplica una y otra vez transformando su ambiente en un bosque rodeado por otros pares.
Cuando salimos al mundo, nos alejamos de nuestro nido materno, nos adentramos a nuevas experiencias y relaciones.
Generando tramas, ramificaciones de conexiones y emociones. Dichas crecerán o no según sea nutridas.

Los personajes se corren para dar lugar a la simpleza de la línea/s-forma/s orgánicas. Los espacios- silencio blancos con los negros.
Estos espacios se superponen, se amplían y mezclan, cruzándose en el ojo del que lo percibe, vive.
Adentrarse en el bosque, deambular, construir un camino por donde el sendero no está marcado, se encuentra rodeado de otros árboles que se mezclan generando un nuevo paisaje. Donde la luz del sol penetra entre las hojas troncos, donde las sombras se unen creando formas en donde las criaturas y seres se mimetizan.

Los cuentos toman al bosque como el lugar de lo salvaje y desconocido. Son un lugar de horrores y pesadillas; pero que el protagonista debe penetrar, deambular por él, escapando y/o siendo buscado.



Martín Antonio Vassallo

En el bosque: Poética

La vida se presenta inhóspita, desconocida e inesperada.
Caminamos en un rumbo, fijo o no, hacia situaciones y lugares desconocidos
Soy uno más.
Una semilla que fue fruto.
Que rodo de sus padres.
Se hundió en tierra.
En el camino de la vida muchos relaciones se entrelazan crecen, reverdecen y secan.
La familia es un gran árbol que empieza con nuestros ancestros, donde “los hijos de los hijos heredaran la tierra”.
Lentamente construimos lazos ramificaciones que conectan con otros ramas raíces.
Adentrarse, penetrar. Caminar entre ramas y hojas.


Martin Antonio Vassallo