Marcela Millicay

Nací en la provincia de Córdoba, lugar donde vivo y trabajo.
Estudié en la Escuela Provincial de Bellas Artes “Dr. José Figueroa Alcorta”,institución en la que me formé, desde pequeña, en sus talleres infanto-juveniles. Allí culminé mis estudios especializándome en Dibujo, Pintura y Grabado.
Una vez egresada, la vida me llevó al ámbito educativo, dejando, por un tiempo,el oficio del arte relegado a muy pocos espacios. Años más tarde, producto de la vuelta a mi institución de origen -lugar en el que me desempeño como docente y Vicedirectora- y a la cercanía de la producción artística,retorné al quehacer artístico. Como consecuencia de ello, he participado en variadas muestras individuales y colectivas.
La posibilidad de haberme especializado en diferentes lenguajes artísticos,ha hecho que mi producción suela mostrarse bastante ecléctica; lo que facilita, también, la investigación de otras expresiones. De estas exploraciones surgieron la ilustración y lo narrativo,presentes continuamente en mi obra.Este arte narrativo me posibilita contar una historia sin decir una palabra, mostrar a un personaje que no sólo posa sino también que siente y expresa, el color habla, la composición habla. Narro desde el humor y a veces desde lo irónico, relato sentimientos ajenos pero también propios.


---> nodo 1.4 - 2019


Periplo en detalles

Nodo 1.4 es la coordenada que convoca a Marcela Millicay y ella suma a su punto de encuentro a Betina Polliotto y Carolina Rodriguez.

Marcela Millicay traza personajes pacíficos y observadores que viajan en un espacio tiempo diferente al que vivimos. Ellos vuelan, navegan, se abstraen compartiendo puntadas y colores en el papel. Ella dibuja sus personajes desde una paz envidiable… va diciendo sus nombres, su sexo y sus personalidades mientras sus manos graban, dibujan o bordan. Ellos, ellas y elles son cómplices desde el propio humor que los conforma y caracterizan.

Betina Polliotto obtiene fotografías de cualquier parte del mundo desde una coordenada, la propia, su móvil. Sus tomas aéreas de sutiles colores acuarelados, muestran su interés por recorrer un mapa que ella transita desde su alma mientras junta objetos textiles y souvenirs para confirmarlos en su mapa de vuelo. A ella la movilizan sus lazos sanguíneos, la danza, la música y sus manos levantan calor para sublimar y componer coordenadas.

Carolina Rodriguez deconstruye coordenadas que se encuentran en mapas interiores, esos espacios mas pequeños que suelen ser intransitables y desconocidos por el exterior. Quemar, cortar, unir, cocer y volver a construir forman parte de una compleja búsqueda espiritual.

A Nodo 1.4 se mudan por un tiempo trayendo desde diferentes puntos cardinales algunos petates, souvenirs, dibujos, grabados, bordados y fotos para compartir juntas un mismo territorio con sus diversas expresiones.

Nöel Loeschbor
2019