Inaugura el 02 de agosto de 2019

A vos te digo | Editorial
Inevitablemente hay personas y caminos que se cruzan, se tejen relaciones en tramas que no podemos desarmar, increíblemente las razones, si es que las hubiere, parecen escaparse, es allí donde la magia reside en ocasiones que atesoramos.
Creer que el arte es sanador puede funcionar para algunos, pero para los artistas se trata de algo diferente. Es la forma en que se encara la vida. Y como bien sabemos la vida tiene caminos sinuosos, difíciles, rectos, aburridos, amables y amorosos. Quienes somos artistas no podemos ver sin mirar, oír sin escuchar. Nos adentramos en los detalles que otros no ven y nos atrevemos a mostrar lo que descubrimos a sabiendas de que nuestros interlocutores podrán tener o no la misma percepción… y esperamos que ellos también crucen nuestros caminos con sus diferentes opiniones, deseamos que el “otro” se sienta y piense diferente ante lo que desnudamos. Estamos ahí, ansiosos de conversar.
Ese conversar que no se traduce en palabras, porque no se puede. Ese “decir” que se instala silencioso en esta hermosa sinfonía entre la obra, el artista y vos.
A vos te digo: no hay nada más gratificante que cruzarnos.
Gabriela Barrionuevo
Artista - Julio 2019

nodo 1.4 | entrecruzados
Gonzalo Cascón en Lucera, con curaduría de Claudio Cassia, y su propuesta “La inundación”, en cerámica: paper clay, en donde la interacción formará parte a modo de acción con el público, Gonzalo se arriesga en el vacio espacial con una instalación aérea que donde lo posible se construye desde lo improbable desafiando nuestros sentidos. Lo acompaña con una instalación de piso Javier Larrecochea con cerámicas, estos personajes-máscaras que nos invitarán a la introspección y Sofía Rosset con obra que subraya con una sutileza calculada lo que más nos inquieta.
Marcela Millicay, Betina Polliotto y Carolina Rodriguez con el acompañamiento curatorial de Nöel Loeschbor proponen en el segundo piso un abordaje del espacio a modo de gabinete de objetos desde el dibujo a la técnica mixta, se amalgaman la fotografía, la línea, la textura creando un mundo diverso de encuentros y tensiones visuales. La propuesta curatorial de Nöel invade el espacio y diversifica la mirada en esta conjunción.
Nuestro invitado especial es Antuco Aldape, quien es montajista en altura en Lucera y un artista completo, nos sentimos gratificados de poder mostrar por primera vez parte de su producción en pinturas de gran formato. La pincelada divertida nos acerca al mundo del juego y el movimiento, dejándonos saborear la inocencia que creemos haber perdido. Un parque de diversiones para la mirada.
Entrecruzados, estos artistas se apropian de los espacios de nodo940 y nos invitan a recorrer un abanico amplio de emociones, sensaciones, formas y colores.
Gabriela Barrionuevo
La inundación (o el desorden de los fragmentos) | Manu Maurino
Ante la sublevación de un algo, yace un choque de ruptura como fuerza contrapuesta a esa energía que todo lo intenta arrasar.
O desaparece ese choque y todo se vuelve un desorden de fragmentos dispersos en una inmensidad no conmensurable.
Gonzalo Cascón, nos invita a transitar La Inundación como instalación. Nos sumerge y saca a flote repetidas veces para adentrarnos en la acción interactiva, en la vulnerabilidad que denota transitar el mundo hoy, en la posibilidad de percibir y desmembrar lo inevitable.
La Inundación, como fuerza motriz que nos interroga sobre el control, sobre los imprevistos, sobre la posibilidad del caos en nuestros días.
Cascón susurra a los oídos sobre lo acorazado, dialoga en un canto reverberante con su instalación anterior La Ola y resignifica un fluir de agua y fragmentos para buscar alternativas colectivas al ahogo. Apuesta justamente a lo colectivo para una resolución de la catástrofe, acompañando silenciosamente esa reconstrucción de realidad relativa.
Nos interpela, en palabras de Boris Groys “en un espacio de develación (en el sentido heideggeriano) del poder heterotópico y soberano que se esconde detrás de la oscura transparencia del orden democrático”.
MANU MAURINO
CBA/2019

Sobre la obra de Javier Larrecochea

La palabra máscara deriva del latín y significa persona y Lila significa juego sagrado.
Usar una máscara en un ritual, en un divertimento, en una acción o actuación nos está conectando con nuestro ser sagrado que juega.
Y al jugar se da la posibilidad de descubrir en sí mismo otras posibilidades, otras identidades, con sus luces y sus sombras. El juego sagrado como capacidad sanadora nos puede llevar a jugar ser alguien que nos asusta o que nos fortalece, ser brevemente ese ser y aprender desde habitar esa piel.
Hades
El cara oscura, señor de las tierras bajo tierra, poseía al igual que cada dios del Olimpo un objeto que era su atributo, en este caso, una máscara que lo volvía invisible.
Hades hacía uso de ella cada vez que salía al exterior. Nunca mostraba su verdadero rostro, así podía frecuentar lugares donde se autoexcluía por miedo a no ser aceptado.
Pero un buen día, mientras recorría sus confines, apareció Afrodita con su hijo y decidieron hacerle una jugada secreta. Ambos habían apostado que esa máscara caería si el viejo cara oscura se enamoraba.
Así fue que en ese momento, Eros apuntó su flecha y lo atravesó. Trastabillando llego al exterior donde vio a la ingenua Kore, la joven hija de Demeter y Zeus que había bajado a los verdes prados de la tierra guiada por el aroma de un narciso y no pudo resistir su pasión ante ella. Y así, como resultado de la pasión, su máscara cayó por primera vez.
Corrió en su dirección y sin que apenas ella pudiese percibirlo, ya la había raptado y conducido al fondo del Averno. La historia sigue con la resistencia de Kore, el llanto de su madre y la intervención del padre, dios del cielo y de la tierra.
Fue entonces cuando Zeus llega a un acuerdo con su hermano Hades sobre el conflicto que afectaba a toda la faz de la tierra, porque Demeter en su ira, por el rapto de su hija, había enviado nieve eterna sobre el mundo de los humanos y de seguir asi, todo se extinguiría.
Entonces Hades propone que la joven permanezca 6 meses junto a su madre y los otros siguientes seis junto a él, pero ya no como la simple niña Kore, sino empoderada en Perséfone, la reina que co-gobierna con el cara oscura desde el poder del amor de la transformación. Ella fue transformada y ayudará a otros en ese camino.
Y nuevamente cae la máscara de Hades… ya no la necesita, el poder del amor lo llevó a aceptar su totalidad, con sus luces y sus sombras.
Las personas acuden a distintas máscaras para ser aceptados o para ocultar algo. Nos montamos desde muy temprana edad una máscara que nos confunde sobre cuál es nuestro rostro verdadero.
Y allí comienzan las preguntas. ¿Cómo me ven? ¿Qué cara muestro? ¿Qué oculto? ¿Qué oculto con esta máscara ante los otros y que oculto para conmigo mismo? ¿Siento un poder que no me permito? ¿Me conecta con mi sombra? ¿Me gusta o me asusta?
El siguiente paso es poder conectarnos con los sentimientos, poder dejar caer la máscara que oculta nuestra vulnerabilidad para transformar nuestro verdadero rostro en fortaleza. Poder respondernos sobre lo que deseamos, sobre lo que sentimos, sobre lo que buscamos. Y así, poco a poco, lo exterior entrará en consonancia con el paisaje interior y empezaremos a sentir que podemos prescindir de las máscaras. Podemos unir lo que pensamos con lo que sentimos y lograr coherencia en nuestras vidas. Así naturalmente dejaremos caer las máscaras rotas, viejas, gastadas que con el tiempo se fueron rajando, agrietando, desintegrando.
Ya no las necesitamos.
Carla Del Bianco
2019
Sofía Rosset | Marcos Servin Valencia
El arte de Sofía Rosset toca las fibras más profundas del ser al presentarse como una obra colorida y de trazos aparentemente inocentes, pero cuya sombra es a veces más grande que la obra misma. Su magia particular consiste en permanecer en el borde entre lo naif y lo sórdido del mundo, mezclando elementos reales y fantásticos más como símbolos que como objetos en sí.
Parafraseando a Silvio Rodríguez, el arte de Sofía Rosset es "Impúdico y sangriento, divino y alado".
Marcos Servin Valencia
(Músico y escritor)

Periplo en detalles | Nöel Loeschbor
Nodo 1.4 es la coordenada que convoca a Marcela Millicay y ella suma a su punto de encuentro a Betina Polliotto y Carolina Rodriguez.
Marcela Millicay traza personajes pacíficos y observadores que viajan en un espacio tiempo diferente al que vivimos. Ellos vuelan, navegan, se abstraen compartiendo puntadas y colores en el papel. Ella dibuja sus personajes desde una paz envidiable… va diciendo sus nombres, su sexo y sus personalidades mientras sus manos graban, dibujan o bordan. Ellos, ellas y elles son cómplices desde el propio humor que los conforma y caracterizan.


Betina Polliotto obtiene fotografías de cualquier parte del mundo desde una coordenada, la propia, su móvil. Sus tomas aéreas de sutiles colores acuarelados, muestran su interés por recorrer un mapa que ella transita desde su alma mientras junta objetos textiles y souvenirs para confirmarlos en su mapa de vuelo. A ella la movilizan sus lazos sanguíneos, la danza, la música y sus manos levantan calor para sublimar y componer coordenadas.
Carolina Rodriguez deconstruye coordenadas que se encuentran en mapas interiores, esos espacios mas pequeños que suelen ser intransitables y desconocidos por el exterior. Quemar, cortar, unir, cocer y volver a construir forman parte de una compleja búsqueda espiritual.
A Nodo 1.4 se mudan por un tiempo trayendo desde diferentes puntos cardinales algunos petates, souvenirs, dibujos, grabados, bordados y fotos para compartir juntas un mismo territorio con sus diversas expresiones.
Nöel Loeschbor
2019
