Tomas Alejandro Gray

Tomás A. Gray, de nacionalidad Argentina, comienza sus trabajos como Iluminador, formando parte de la Sección de Iluminación del teatro Gral. San Martín de la Prov. de Córdoba en el año 1983. Realizador, diseñador y puestita de diversas obras hasta el año 2000 en dicho teatro.
En el año 2005 comienza a dictar clases en la Esc. Superior Integral de Teatro Roberto Arlt. En el año 2010 es ganador de una beca de estudios que lo llevará a Madrid, al Instituto de Tecnología del Espectáculo en Vivo. En el año 2012 es ganador de beca para asistir a un encuentro de técnicos del espectáculo en vivo en San Pablo, Brasil. A la fecha está a cargo de siete cátedras: Luminotecnia I, II, V y VI y Practica Profesionalizante I, II y IV en Las Tecnicaturas Universitarias en Iluminación y Escenografía de Espectáculos de la Universidad Provincial de Córdoba.
Anualmente desde sus Cátedras de Práctica Profesionalizante realiza puestas integrales donde, no solo participan sus alumnos sino también para generar un mayor profesionalismo de dichas puestas, también empresas de iluminación y sonido del medio.
El ejemplo más reciente es la Obra “ROJO” donde participaron alrededor de 50 personas, pertenecientes no solo a la escuela Roberto Arlt. Si no también a las distintas escuelas de la Universidad Provincial de Córdoba .también acompañaron este proyecto tres empresas de sonido e iluminación del Medio
Se encuentra realizando la tesis de la licenciatura de Producción y gestión Teatral de la Universidad Nacional de Cuyo.
Está cursando el segundo año del profesorado Universitario de la Universidad de la Provincia de Córdoba.
Realiza trabajos de investigación sobre la utilización de la luz, en distintos ámbitos. El carácter de la luz, su presencia, su permanencia, su transmisión y complementación con los espacios escénicos.
Tomás Gray x Nöel LOESCHBOR
Un Nodo entre Tomás y yo. Uno que sin saberlo comenzaría a generarse a la distancia. Él paseándose frente a mí obra en proceso y dejándose atrapar por la incertidumbre de lo que veía, así tratando de descifrar esas telas colgadas, combina, arma en su cabeza una obra propia. Yo bordando, una tarde de diciembre, desprevenida escucho, lo escucho que dice: imagino que por entre las telas pasan unos led, que delicados resaltan las texturas de las puntadas y las diferentes capas de impresiones.
Así, unos meses después, intrigada y tratando de resolver en mi mente este desafío de la lucera, me ilumino e inmediatamente pienso en él, lo convoco, en parte por curiosidad y también porque fue Tomás quien me atrapó con su idea. Y nuestro interés, e inquietud se comenzaron a fusionar. Dos mentes, se encontraron a dos sensibilidades, dos razonamientos y dos disciplinas diferentes, y es así que nos dispusimos a crear la atmósfera para este matrimonio.
Y aquí estamos, los dos, en Nodos, arriesgándonos!






