Pupi HERRERA

Dibujante autodidacta. Estudié escultura en la Facultad de Artes de la UNC. Publiqué ilustraciones e historietas en la revista "FIERRO", la antología "ENJAMBRE" para Norma editorial, en la antología "BONSAI" de editorial Orsai y en la revista "La Murciélaga " en la cual también participé como editora y coordinadora de contenido.
Colorista para "DAGO" de Robin Wood y Carlos Gómez y para "Dugong & Manatí" de Alcatena. Realicé también arte de concepto, diseño de personajes y animación para numerosos proyectos; animación, publicidad, video juegos y aplicaciones. Coordiné durante dos años consecutivos el ciclo de ilustración "Obreros del Lápiz" desde la secretaría de extensión universitaria de la UNC.
Actualmente me desempeño como ilustradora freelance y doy clases de dibujo y acuarela

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"HERRERA x BRONDO"

Honestamente no tenía la más pálida idea de que hacer para esta muestra.
¿Iba a ser algo pintado? ¿En lápices? ¿De historieta o ilustraciones?
¡No tenía alguien a quien apadrinar tampoco!
Estaba, como se diría bien en criollo: en pelotas.
Hasta que apareció Pupi. En mi cabeza, en los contactos de Facebook y en la vida.
Pupi se había ido a girar por Bariloche y había perdido el contacto con ella desde hace unos años. Pero lo cierto es que siempre que nos juntábamos terminábamos con algún proyecto. Grande, chico, historieta o ilustración, lo que sea siempre terminaba con un “ya lo vamos a hacer”

-¿Qué cosas te ponen incomodo?

Y con esa pregunta una tarde en mi casa se despejaron todas las dudas que tenía para con la muestra. De pronto sabía exactamente qué hacer.

Obviamente que no fue instantáneo. Nos sentamos, fumamos algo, tomamos unos mates, comimos unos criollitos, nos contamos nuestros últimos, y tormentosos, años y después nos pusimos a ver que hacíamos.

La Pupi es chiquita. En estatura, pero en obra es inmensa. Ella va a decir que no o que soy un exagerado a un montón de cosas que ponga acá pero es porque no se tiene la autoestima tan alta como su obra la tiene. La tiene petisa como ella es. Y eso también está bien. Eso la hace una persona bellísima de tratar. De charlar, de llegar. Es muy divertida e inteligente y todo eso lindo que se puede decir de una amiga con la que se compartido mucho en charlas eternas con alcoholes encima. Pupi es ilustradora, es historietista, en una época fue editora y en otra fue animadora (de dibujos animados, no de fiestas, eh) Pupi es enorme porque la invitaron al Crack Bang Boom. La Pupi de las acuarelas increíbles y dibujos de detalles infinitos de chicas que te cautivan el alma pero que te rompen el corazón porque son medio monstruos que vomitan sangre. ¿Alguna vez vieron los bocetos que hace? La Pupi de los bocetos, la de los cuadernos de bocetos es más inmensa todavía, debería hacer una muestra con bocetos de sus miles de cuadernos. Una muestra inmensa, claro.

El tema con Pupi es que hay que empujarla, o como ella dice “me tenés que dar una patada en el culo”, para que arranque, una vez que arrancó es imparable. Pero la patada tiene que estar. Y resulta que yo soy muy bueno para dar patadas al alma que te impulsen, y esto me lo dijo ella. Pero lo que ella no sabe es que en verdad la patada fue para mí en verdad. El solo pensar en ella para apadrinar en esta muestra fue la patada que yo necesitaba para poder arrancar.
Vamos, Pupi, peguémosle patadas a estos muertos para que se sientan incomodos. Les volemos la cabeza con solo unos dibujitos hechos en papel. Les recordemos a estos muertos por qué están vivos.

Nicolás Brondo, Córdoba 23 de Agosto de 2016