Nöel Loeschbor

Nace en córdoba en el año 1977.
La obra creativa que hoy propone, es la consecuencia de un proceso formativo variado en las disciplinas asimiladas, constante en tiempo e intensidad y seguro en la manera de entender que la formación es un proceso que se alimenta con la predisposición de enfrentar la creación con una base sólida de fundamentos, criterios y oficio.
Su formación académica se inicia en la Universidad Nacional de Córdoba, logrando el título en 1999 de Profesora superior de Educación en Artes Plásticas y en 2001Licenciada en Grabado.
Del gran maestro Antonio Berni, descubre un universo motivador, que influye de manera particular en su obra, no solo en la concepción de una técnica particular, sino también en una evolución de su pensamiento para la gestación misma de la obra, que se verifica en la utilización e incorporación de materiales no convencionales.
De esta manera su proceso creativo la llevará a definir una especie de “juego” donde lo lúdico, lo azaroso, lo imprevisto, lo sorpresivo, conforman un abanico de cualidades que enriquecen de manera maravillosa el camino creativo que ella inicia tal vez mucho antes que la obra misma, practicando un constante acopio de materiales que la estimulan e inspiran en el hoy y en el mañana.
Ha Participado de numerosas muestras colectivas y Salones Nacionales e internacionales y muestras individuales: 2016 “Hilvaná Nöel” Galería de Arte Paseo del Buen Pastor. Cba, 2015 “Una por color” Galería de Arte María Elena Kravetz, 2010 Mural de mosaicos de 17mts “Juguemos en el parque mientras el dragón esta”, Museo Emilio Caraffa, “Relatos Grabados”, Espacio Modos, Bs As. Y ha recibido premios como: Mención del jurado, Arte Textil en la 97 Edición del Salón Nacional de Artes Visuales, Palais de Glace 2008, Primer premio en Grabado, Jóvenes Creadores de la provincia de Cba 2007, Segundo premio de Grabado, 1ª Salón Internacional de Punilla 2003, primer premio Ex Libris Escuela de Arte de Cosquín 2002, entre otros.


Nöel y Tomás

Un Nodo entre Tomás y yo. Uno que sin saberlo comenzaría a generarse a la distancia. Él paseándose frente a mí obra en proceso y dejándose atrapar por la incertidumbre de lo que veía, así tratando de descifrar esas telas colgadas, combina, arma en su cabeza una obra propia. Yo bordando, una tarde de diciembre, desprevenida escucho, lo escucho que dice: imagino que por entre las telas pasan unos led, que delicados resaltan las texturas de las puntadas y las diferentes capas de impresiones.
Así, unos meses después, intrigada y tratando de resolver en mi mente este desafío de la lucera, me ilumino e inmediatamente pienso en él, lo convoco, en parte por curiosidad y también porque fue Tomás quien me atrapó con su idea. Y nuestro interés, e inquietud se comenzaron a fusionar. Dos mentes, se encontraron a dos sensibilidades, dos razonamientos y dos disciplinas diferentes, y es así que nos dispusimos a crear la atmósfera para este matrimonio.
Y aquí estamos, los dos, en Nodos, arriesgándonos!