
NODO 1.8

GABRIELA GRONDONA
Carbón sometido al fuego
En una melancólica fortuna de emociones, al ver un paisaje quemado, es vernos igual, es vernos perder un territorio, y el color cenizo, como instrumento de un discurso, un dibujo y una frase que potencian el dolor, que mutan por inclemencias y se asocian a un relato.
En este desastre donde todo puede suceder, y cualquier tentativa de esclarecimiento sería inútil, sumergirse en esta incertidumbre, es pensarse como un carbón sometido al fuego.
No habría posibilidad que la pintura descanse, o active como una panacea, en la retina del ojo que lo ve.
No sería el acierto, sino el error el que construye una superficie
latente, de una brillosa piel de grafito abyecta.
Manuel Quiroga. Córdoba, Diciembre 2021.








Biografía
Nació en Buenos Aires el 21 de mayo de 1962. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes” Prilidiano Pueyrredón” de 1980 hasta 1983. En 1984 se traslada a París. Allí asiste como estudiante a la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París desde 1984 hasta 1987, en las especialidades de dibujo y de grabado. Luego trabaja en una agencia de comunicación institucional como infografista, hasta 1993, en que regresa a Argentina, a la ciudad de Córdoba donde vive y trabaja como artista y como docente secundaria desde 1997. Se recibe de profesora en la Escuela Provincial Superior de Bellas artes “Dr José Figueroa Alcorta”.
Su obra, abstracta, transmite emociones a las que no puede nombrar, influida por las vivencias de estrecho vínculo con la Naturaleza, recogidas a lo largo de su vida y desde la infancia, y también, de su memoria y del sentir desde su ser femenino.
HECTOR QUIROGA
ECOSISTEMAS
En estos ecosistemas ideas, acciones y emociones interacúan entre sí y con su ambiente, mediante procesos como la depredación, el parasitismo, la competencia y la simbiosis.






Biografía
Nací en Mendoza en 1965. En 1985 vine a Córdoba para estudiar y en 1993 egresé como Arquitecto de la Universidad Nacional de Córdoba. Aunque desde un par de años antes y hasta la actualidad trabajo como publicista y diseñador gráfico.
Mi interés por la expresión artística me llevaron al Taller de Alfarería en la Escuela Provincial de Cerámica “Fernando Arranz” y luego a asistir durante varios años al Taller "La Morera" -del artista plástico Miguel Mullins- donde trabajé en dibujo, pintura, escultura y fotografía.
Expuse obras en muestras colectivas en el Buen Pastor de Córdoba y en el museo Bonfiglioli de Villa María, en ARTEVAS de Villa Allende y en Nodo 940.
Si bien la técnica es para mí un recurso expresivo y he incursionado en el modelado, el trabajo con metal, tela, pintura con acrílico y hasta en obras digitales, hoy estoy muy interesado en trabajar con el dibujo.
MARTA RIVERO
El espejo es una necesidad. Veo aparecer su espalda en planta de techos, somos tres: yo que miro asomada hacia arriba, él encima de mí que descarga su peso en mi cuerpo y también en el espejo, y ella que nos mira desde arriba desde adentro del espejo. Esa imagen me coloca detrás de él, por encima de él, es el juego del espejo, estoy debajo y detrás al mismo tiempo. ¡Encima! El techo está re-vestido de ellos, explota, no puede crecer más, algo se derrama, veo espaldas, se tapan, desaparecen,
-¡me visto!- digo… -¡Me he visto!-
Es el espejo el que me devuelve a la cama como canal uterino del que no quiero salir. De golpe él me mira y me separa, me dice en voz grave y categórica:
-¡vista, sé mujer!- y yo replico, en voz blanda y cadente: -¡vístase hombre!-
Imagino que ella replica infinitas veces en un eco interminable, ¡vista sé mujer! ¡Vista sé mujer! ¡Vista sé…!








Biografía
Me desarrollo tanto en el arte como en la arquitectura (mi profesión). Ambas disciplinas están vinculadas en mí hacer como proceso de pensamiento y abordaje, sobre todo como modos de ver.
El paso por la maestría de antropología en la UNC vino a profundizar y ampliar el tema del hombre, el colectivo y su contexto, están presentes en mi obra y en el proceso de escritura que hago en forma paralela, no es uno sin el otro.
La línea me permite mantener el diálogo con la obra, va armando la estructura sobre la que me apoyo. En un ida y vuelta, de la figuración a la abstracción, y viceversa, la línea, como cinta de moebius arma la topografía del tono que necesito para decir algo sobre el amor, y la muerte.
Es el decir de la locura, como tema central, que en su inversión o contra relato, arman un mundo posible.